Revisión de un Rolex GMT-Master Referencia 16750

Los años 50, ven el nacimiento de la aviación moderna, los aviones a reacción se convierten en maquinas que permiten viajar de una forma cómoda, segura y sobretodo rápida.

Preocupados por los desfases horarios a los que estaban sometidos los pilotos, y que esto, podía afectar a la resistencia física y psíquica de los pilotos; la poderosa Pan America Airways, compañía de aviación civil de referencia en aquella época, valoró oportuno suministrar a sus pilotos de un reloj capaz de mostrar simultáneamente dos horarios.

La PAN AM contactó con Rolex para que desarrollara un “instrumento” adaptado a las exigencias de sus pilotos y en el 1955 no nació solo un nuevo modelo Rolex, nació aquel que fue el progenitor de toda una nueva generación de relojes: los GMT!

El nuevo Rolex Oyester perpetual GMT-Master se convirtió, en poco tiempo, en todo un icono y a fecha de hoy, tanto los modelos vintage como los modernos, son muy deseados por todos los coleccionistas y apasionados de la relojería.

Lo que os enseñaré en seguida es la reparación de un precioso GMT-Master ref. 16750 de los años 80, que desafortunadamente ha sufrido daños importantes después de caerse al suelo.

El 16750 es una referencia interesante, porque fue la ultima en montar el cristal de plexiglas y por ser la primera que montará el calibre 3075 con salto rápido del calendario. Estará en producción desde el 1979 al 1988 para ser sustituido por la referencia 16700, que montara cristal en zafiro.

En estos 9 años de producción, la hermeticidad pasara de 50m a 100m y en el 1983 la esfera adoptará los indices a vasitos y aparecerá la palabra DATE en la esfera. Comúnmente vendido con el famoso bisel rojo y azul, que dará origen a su apodo “Pepsi”, también era disponible con bisel negro y el brazalete podía ser el Oyster Ref. 78360 o el Giubile Ref. 62510.

Como podemos ver, el reloj tiene la aguja de los segundos caída, y el hecho que funcione solo boca arriba, hace pensar que los daños provocados por la caída son bastante mas severos que la caída de la aguja de los segundos propiamente dicho; seguramente se habrá roto o doblado el eje de volante.

Viendo la maquinaria, resulta evidente que el eje de volante se ha partido y necesita ser sustituido por uno nuevo. En general, la maquinaria esta en muy buenas condiciones, sin desgaste ni oxidación.

Antes de proceder a la sustitución del eje de volante, se procederá a desmontar, limpiar y corregir todos los posibles defectos que se han podido generar, en mas de tres décadas de funcionamiento.

Una vez limpias y comprobadas todas las piezas, empezamos con montar nuestro nuestro calibre 3075.

Llegado a este punto hay que desmontar el volante, para proceder a la sustitución del eje roto.

En esta ultima foto se puede apreciar como el viejo eje tiene un pivote partido.

El primer paso para sustituir el eje de volante es utilizar una botadora para colocar el eje en el volante.

Remachamos el eje al volante con dos botadores uno con punta convexa y uno plano y comprobamos que el volante tenga juego de altura y gire libremente.

Si fuera necesario, en este calibre, es posible ajustar el juego de altura del eje del volante utilizando un apósito tornillo situado en el puente del volante.

Siempre con la ayuda de nuestra botadora, colocamos la espiral y el platillo.

Una bonita imagen del volante montado, donde se aprecia el sistema anti-shok, los tornillos micrómetros para la regulación de la marcha y la espiral tipo Breguet.

Para ajustar los microtornillos que regulan la marcha del reloj, se necesita una herramienta especial. Atornillando o desatornillando los tornillos, modificamos su distancia respecto al eje de rotación: siendo la masa del volante constante, para mantenerse el momento angular; se modificara la velocidad de rotación del volante.

Es la hora de la verdad y como podemos ver, la marcha del reloj es perfecta, teniendo en cuenta sus mas de 30 años.

Ahora procedemos al montaje del calendario y aquí se muestran, por separado, las piezas principales del sistema, que permite el salto rápido del calendario.

Notar el enorme muelle que garantiza el salto instantáneo del disco del calendario.

Terminado con el calendario y toda la parte del remontuar, pasamos a montar la parte del automático, pero antes tenemos que corregir otro defecto.

Observando el puente superior del sistema automático, se puede ver que, por el fuerte golpe recibido, el buchón que aloja el rubí del eje de la masa de carga, esta levantado.

Con un botador volvemos a re-colocar el buchón es su sito y a montar todo el automático.

Nos falta solo asemblar el modulo del automatico al movimiento y estamos listos para montar esfera y agujas.

Una bonita foto de la esfera, donde se puede ver la esfera con indices a vasitos y aunque tapada por la aguja de los minutos, la palabra “date”, característica típica de los modelos fabricados a partir del 1983; efectivamente el protagonista de nuestro reportaje es un GMT del 1986.

Después de unos minutos en la ultrasonidos, hemos eliminado toda la suciedad acumulada durante muchos años. Por petición del cliente, no se ha procedido a pulir la caja del reloj.

El cristal siendo de plexiglas se ha pulido.

Y terminamos nuestro trabajo con estas fotos para apreciar la belleza de este clásico atemporal.

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